“ Y Huelva, la eterna y sorprendente Huelva, la Huelva mariana, las universaliza en sus dos devociones marianas coronadas, ya sean en las verdes marismas o en el amarillo albero del conquero nos dice el cante popular, son dos devociones que del mismo árbol han nacido, y ello a los onubenses nos obliga siempre a tener el corazón repartido, sea en el ardiente septiembre o en el Pentecostés florido, de tanto quererte Cinta, de tanto amarte, Rocío.”