“ Huelva sorprende y enamora, por la
verde frondosidad de su sierra, los colores y aromas de la campiña, el
señorío del condado, la dorada alfombra arenosa de sus costas y su
vocación marinera y descubridora, sorprende y enamora por el gesto
abierto y alegre de sus gente, la belleza de sus mujeres, el saber estar
de sus hombres, sus fidelidades marianas expresadas en la amanecida
agosteña cuando entre oraciones y soniquetes de sus campanilleros la
Patrona Chiquita se nos baja desde el conquero, o cuando se hace
peregrina para celebrar, en climas de alegría mariana, el Pentecostés
marismeño, sorprende y enamora acompañando a San Sebastián, el patrón,
entre palmitos y saboreo de sus escondidas abuelas, preludio festivo de
madres ilusionadas en la presentación de sus hijos ante la Virgen de la
Cinta, sorprende y enamora como poseedora de todos los mejores encantos
de los sentidos y las mas valiosas virtudes del espíritu...”